El escritor Mario Vargas Llosa ha rechazado el ofrecimiento del Gobierno español para presidir el Instituto Cervantes, aunque ha reiterado su disposición a seguir colaborando con esta institución.
Así lo han confirmado fuentes del Gobierno que han indicado que el Premio Nobel de Literatura ha remitido una carta al presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, en la que explica su decisión.
Es la segunda ocasión en la que Vargas Llosa declina esta responsabilidad después de que José María Aznar le ofreciera también encabezar el Instituto Cervantes, del que el escritor forma parte de su Patronato.
Una presidencia simbólica
Dada la compleja agenda del escritor, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, ya había adelantado este jueves que la misión de Vargas Llosa sería la de representar al Instituto Cervantes en el mundo, mientras que habría que designar a otra persona se encargaría de las labores ejecutivas.
Jon Juaristi, que fue director del Instituto entre 2001 y 2004, había advertido también de que la gestión de esta institución es "muy complicada", por lo que sería necesario "doblar" la figura de presidente con la de "un buen director ejecutivo". Según Juaristi habría constituido una "excelente fachada" para el Instituto.
Distinta era, sin embargo, la visión del novelista Antonio Muñoz Molina, uno de los escritores españoles más destacados y que fue director del Cervantes de Nueva York. "Con todos los respetos hacia Vargas Llosa, ¿qué va a hacer él en el Cervantes?, se preguntaba. "De nuevo la política de gestos sobre el análisis serio y el trabajo pegado a la realidad. En materia cultural, y en materia de acción cultural en el exterior, parece que no hay remedio", aseguraba este jueves Muñoz Molina.
"Sin precipitación"
El Gobierno ha lamentado la decisión del escritor y cree que no ha habido "precipitación" en hacer pública la propuesta antes de que el premio nobel de literatura comunicara su respuesta. "No hay por qué ocultar las
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