Una publicación internacional especializada señaló que “por su propio interés”, Beijing debe llegar a un acuerdo “pronto” en el conflicto comercial que mantiene con el país.
en rápida expansión.
De confirmarse este pronóstico, la industria aceitera argentina estaría en una posición fuerte. El cierre del mercado chino derivó en una caída de los precios internacionales del aceite de soja, con lo que el producto se volvió competitivo ante el aceite de palma, su gran competidor en China e India, producido en Malasia e Indonesia. Así fue que, ante la pequeña diferencia entre uno y otro, los importadores indios se volcaron al aceite argentino, que así logró sostener sus precios y cuyos productores ya se frotan las manos a la espera del boom de demanda desde Beijing