Feria del Libro 2010, hay que decir que lo respiró una multitud. Pasadas las siete de la tarde, seguía llegando gente a La Rural: Un rato antes, el presidente de la Fundación, Horacio García, ya había dado la estimación oficial: 1.200.000 personas, casi 50 mil más que en 2009.
entre un 3 y un 4 por ciento más: El asedio, de Arturo Pérez-Reverte, Más liviano que el aire, de Federico Jeanmaire y El don de la vida, de Fernando Vallejo fueron los más pedidos.
Susana Fernández, de Cúspide, dijo que las ventas de ejemplares fueron parejas con las de 2009, y que la diferencia se vio en la facturación por el aumento de precio de los libros. En Capital Intelectual, contó Nicolás Abreu, y en Norma, indicó Axel Norrild, las ventas de ejemplares fueron entre un 5 y un 10 por ciento menores a las del año pasado.
No sólo las editoriales y la Fundación El Libro tienen motivos para ver el vaso lleno: los lectores también sacan tajada de su visita. Romina Lettiero y Gonzalo Triviño compraron un Tratado de Neuropsicología Clínica, Memorias del subsuelo, de Fedor Dostoievski, un texto sobre la historia de Egipto y el Kamasutra, por 270 pesos. "Encontramos más variedad que otros años y muchas ofertas en las mesas de saldos", contaron.
Confiterías llenas, stands desbordantes, baños ocupadísimos, viajes constantes al depósito para reponer libros, libreros con caras cansadas y bolsas refregándose entre sí fueron el paisaje de ayer. No vaya a ser cosa que haya que esperar hasta el año que viene.
Concurrencia 2010:
1.200.000
Es la cantidad de personas que visitaron la Feria, desde su arranque, el 22 de abril.