La ganadería se enfrenta a la posibilidad de mejorar su oferta cárnica tanto en los mercados internos como externos, ya que cuenta con granos y pasto para su crecimiento. El salto en las categorías es un paso importante.
El engorde de novillos por arriba de los 430 kilos es una de las medidas para volcar más carne en los mostradores en el mediano plazo. Y ya está en estudio la forma en que los establecimientos de engorde a corral reciban subsidios. Estas son parte de las medidas que engloban al Plan Ganadero Federal.
Entre ellas está el aumento del peso mínimo de faena que se dio el pasado 1º de marzo, que pasó de 260 a 280 kilos. Dentro de 5 días ese límite ascenderá a los 300 kilos.
Para el subsecretario de Ganadería, Alejandro Lotti, su argumentación “está relacionada con la necesidad de aumentar el volumen de carne disponible, tanto sea para el consumo interno como para la exportación”.
Precisamente el fin de semana, Hugo Biolcati, presidente de la Sociedad Rural Argentina, subrayó que si el Gobierno no toma “medidas urgentes”, la escasez de carne en el mercado interno “puede agravarse y alargarse en el tiempo”.
“Decir que falta carne es un diagnóstico efímero, por lo tanto me gustaría saber qué haría Biolcati y que acerque esas ideas al Ministerio de Agricultura”, señaló Lotti.
“Hoy por hoy las medidas que hemos tomando son las únicas que podemos tomar”, agregó el funcionario.
Un dato no menor es que de un novillo pesado sólo el 8% de su carne va al exterior y el restante 92% se destina al mercado interno. De esta manera, incentivar animales más
...